AL MINUTO.-El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, se ubicó en el octavo puesto del ranking de aprobación de mandatarios latinoamericanos correspondiente a agosto de 2026, elaborado por CBGlobalData.
De acuerdo con la medición, el jefe de Estado dominicano registra un 48.1 % de aprobación, mientras que el 47.6 % desaprueba su gestión. El restante 4.3 % corresponde a personas que no expresaron una opinión definida o no respondieron.
Con estos resultados, Abinader se encuentra en el grupo de mandatarios con un nivel de aprobación considerado regular y ocupa la octava posición entre los 18 gobernantes incluidos en la medición.
El ranking es encabezado por Nayib Bukele, presidente de El Salvador, con un 68.7 % de aprobación, seguido por Claudia Sheinbaum, de México, con 66.5 %.
En tercer lugar figura Keiko Fujimori, de Perú, con un 55 %, mientras que Abelardo de la Espriella, de Colombia, aparece en la cuarta posición con 52.4 %. Le siguen Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, con 51.9 %, y Rodrigo Paz, de Bolivia, con 50.5 %.
Por debajo del mandatario dominicano se encuentran José Antonio Kast, de Chile, con 47.7 %; Santiago Peña, de Paraguay, con 47.2 %, y Daniel Noboa, de Ecuador, con 45.3 %.
El listado también incluye a Nasry Asfura, de Honduras, con 41.6 %; Yamandú Orsi, de Uruguay, con 37.5 %; Daniel Ortega, de Nicaragua, con 36 %; Javier Milei, de Argentina, con 35.1 %; José Raúl Mulino, de Panamá, con 31.4 %; Bernardo Arévalo, de Guatemala, con 29.5 %, y Delcy Rodríguez, de Venezuela, con 26.7 %, ocupando el último lugar.
Abinader registra leve descenso
En comparación con la medición correspondiente a julio, la aprobación de Abinader experimentó una reducción de 0.6 puntos porcentuales, al pasar de 48.7 % a 48.1 %.
El resultado refleja una diferencia de apenas 0.5 puntos porcentuales entre quienes aprueban y quienes desaprueban la gestión del mandatario dominicano.
La medición coloca a Abinader en una posición intermedia dentro del ranking regional, en un escenario donde su nivel de aprobación se mantiene prácticamente dividido entre opiniones favorables y desfavorables.



